La inclusión constituye uno de los fenómenos de mayor trascendencia en los últimos años en el campo de la accesibilidad. Su origen en la década de los 70 inicialmente en los países desarrollados, aunque extendiéndose progresivamente a todos los demás- debe buscarse, por un lado, en los movimientos a favor del derecho de las minorías a no ser discriminadas por razón de sus diferencias y, por otro, en la creciente conciencia de que las condiciones de marginación en las que vivían las personas con discapacidad suponían un empobrecimiento para su desarrollo personal y social.

La historia reciente de los movimientos educativos y de las iniciativas legislativas en distintos países, la toma de posición de los organismos internacionales (UNESCO, OCDE) y los manifiestos de las asociaciones de las personas afectadas o de sus padres constituyen una buena prueba de lo que se acaba de afirmar. En nuestro país, con sólo recordar la Ley de Integración Social de los Minusválidos (1982), que dio pie a los llamados decretos de integración promulgados por el Estado español (1985) y la Ley de Accesibilidad Universal (LIONDAU,2003).

Con todo ello se puede dar una valoración que permitiría afirmar que, a menudo el sistema familiar no se ha sentido suficientemente preparado y asistido para acometer con garantías las exigencias derivadas de la integración, el esfuerzo llevado a cabo por muchas familias y organismos para adaptar la respuesta a nivel de ocio y tiempo libre a las necesidades particulares de las personas con discapacidad a dado lugar a la aparición y crecimiento del turismo accesible que aboga por la plena inclusión también este aspecto, este esta siendo un proceso lento ya que a nivel de infraestructuras y organizativo aun hay mucho que mejorar. Pero realmente, cuales son los principios básicos de ocio accesible sobre los que se debe trabajar de forma continua:

1. Trabajo colaborativo entre complejos hoteleros, la administración y proyectos privados: Intervención conjunta de diferentes estamentos, planificación conjunta de programas de ocio accesible Incremento de la ayuda mutua etc.
2. Estrategias de ocio accesible : Diseño de prácticas efectivas en las que puedan tomar parte todos las personas con discapacidad ,importancia de la inclusión real en actividades de ocio y culturales (trabajo colaborativo entre varias entidades)
3. Atención a la diversidad desde perspectiva del ocio: mejora de la formación del personal de hostelería en este campo ,elaboración de objetivos compartidos y claramente definidos.
4. Organización y evaluación :evaluación de las instalaciones y programas de ocio con el fin de disponer de una estructura organizativa que favorezca la cohesión logrando así la accesibilidad completa de personas con discapacidad en este sentido.
5. Colaboración proyectos de ocio – familia: es fundamental, gestionar el ocio orientándolo de forma globalizada donde todos los componentes de la familia disfruten de momentos de diversión y disfrute de forma que se planifiquen:

a. Actividades de ocio y turismo en familia: con el fin de que todos los miembros de la familia disfruten juntos de momentos de ocio y tiempo libre.
b. Actividades individuales: para que cada miembro de la familia disfrute individualmente de sus aficiones.
c. Actividades en pareja: este aspecto hace referencia a la vida en pareja de los progenitores ya que es un aspecto olvidado ya que se centran en hacer frente al día a día teniendo la discapacidad como protagonista. Aquí es necesario destacar, que los padres si es el hijo o hija quien tiene discapacidad tendrán la tranquilidad de que estará atendido por profesionales cualificados.

A modo de conclusión parece claro que los procesos de cambio que harán posible el progreso hacia un turismo accesible globalizado y de calidad se vertebran en torno al ocio y turismo entendido en sentido amplio, como referente a partir del cual toman sentido las distintas actividades y, en su caso, adaptaciones que se programen.